CALIFATO OMEYA (661-750):
_Dinastía Marwanida en Siria (684-692)_
Emisiones anónimas (696-750)
Fals de bronce.
Ca. 685-705 d. C.
15,25 mm; 2,11 g.
Ceca: Al-Ramlah, actualmente Ramla, en Palestina.
A/: "No hay más Dios que Alá, único" en torno a anillo central.
R/: "Se acuñó el fals en Ramala".
Album #185; Walker #855 y ss; [VF]
**Ex Agalma Numismática.**
Cuando Marj Rahit tiñó de sangre las llanuras al norte de Damasco en el 684, la vieja legitimidad sufyaní se desangraba con los caídos, y de esas cenizas se alzó Marwan I, proclamado califa por una asamblea siria que eligió la lealtad tribal yamaní por sobre el reconocimiento de La Meca. Su hijo Abd al-Malik heredó no un trono sino una guerra abierta en dos frentes, contra el contra-califa Ibn al-Zubayr en Arabia y contra los rebeldes de Iraq, sosteniendo apenas Siria y Egipto como bastión de una dinastía que aún no sabía si sobreviviría. Ocho años de asedio, traición y reconquista lenta forjaron a fuego el carácter marwanida: pragmático, militarizado, dispuesto a lo que fuera con tal de no perder Damasco. Cuando al-Hajjaj finalmente doblegó Meca en el 692, la rama marwanida no solo había sobrevivido a la Segunda Fitna: había demostrado que sería ella, y no los zubáyridas, quien heredaría el califato entero.
$60.000,00
CALIFATO OMEYA (661-750):
_Dinastía Marwanida en Siria (684-692)_
Emisiones anónimas (696-750)
Fals de bronce.
Ca. 685-705 d. C.
15,25 mm; 2,11 g.
Ceca: Al-Ramlah, actualmente Ramla, en Palestina.
A/: "No hay más Dios que Alá, único" en torno a anillo central.
R/: "Se acuñó el fals en Ramala".
Album #185; Walker #855 y ss; [VF]
**Ex Agalma Numismática.**
Cuando Marj Rahit tiñó de sangre las llanuras al norte de Damasco en el 684, la vieja legitimidad sufyaní se desangraba con los caídos, y de esas cenizas se alzó Marwan I, proclamado califa por una asamblea siria que eligió la lealtad tribal yamaní por sobre el reconocimiento de La Meca. Su hijo Abd al-Malik heredó no un trono sino una guerra abierta en dos frentes, contra el contra-califa Ibn al-Zubayr en Arabia y contra los rebeldes de Iraq, sosteniendo apenas Siria y Egipto como bastión de una dinastía que aún no sabía si sobreviviría. Ocho años de asedio, traición y reconquista lenta forjaron a fuego el carácter marwanida: pragmático, militarizado, dispuesto a lo que fuera con tal de no perder Damasco. Cuando al-Hajjaj finalmente doblegó Meca en el 692, la rama marwanida no solo había sobrevivido a la Segunda Fitna: había demostrado que sería ella, y no los zubáyridas, quien heredaría el califato entero.
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